¡Conozcan a las Guías de Ruanda que están derribando barreras para la educación!

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En todo Ruanda, niñas de todas las edades enfrentan barreras en lo que respecta a la educación. Muchas de ellas se ven obligadas a abandonar la escuela debido a la pobreza, el embarazo, la violencia y los conflictos. Cuando regresan a la escuela, enfrentan una carrera contra el tiempo para ponerse al día. La Asociación de Guías de Ruanda, con el apoyo de la Asociación Mundial de las Guías Scouts, está preparando el camino para que las niñas y las jóvenes de todo el país puedan continuar sus estudios y disfrutar la educación que merecen. Aquí, niñas de todo el país revelan lo que les ha enseñado el Guidismo.


Retratos de Herve Irankunda/AMGS

082017 Rwanda Kevine -

Kevine, 8 años

Kevine puede tener solo ocho años, pero el Guidismo la ha ayudado a encontrar su voz y enfrentar a otros para poder participar en actividades tales como deportes.

Me gusta hacer deporte, pero en la escuela a las niñas no se les permite participar porque se considera que los niños son más fuertes. Gracias a Libre de Ser Yo [un programa centrado en la promoción de la confianza en la apariencia física], he aprendido que soy lo suficientemente fuerte para hacer deporte – o cualquier cosa que quiera hacer. La próxima vez que me digan que no se me permite participar, voy a alzar mi voz.”

A través del Guidismo, Kevine se ha vuelto más activa en clase, y si falta a la escuela, sabe que se puede poner al día con el apoyo de sus amigas Guías.

“Ser una Guía me hace sentir muy segura, no me siento tímida. Puedo levantar la mano en clase y expresar mi opinión. Poder participar en la escuela es muy importante porque la educación significa mucho para mí. Cuando estoy aprendiendo, sé que tendré éxito en mis lecciones.” 


082017 Rwanda Divine, 12 -

Divine, 12 años

Cuando Divine estaba enferma, faltaba a la escuela y era difícil ponerse al día. Cuando regresaba, sentía que había un abismo porque los demás alumnos sabían cosas que yo no sabía. Faltar a clases me hacía sentir triste, extrañaba a mis amigas. Ser una Guía me ha ayudado mucho. Cuando falto a la escuela, ellas forman grupos de estudio para que yo pueda ponerme al nivel de los demás.”

Además de apoyar sus estudios, Divine ha aprendido la importancia de la confianza.   

“Las Guías llevan a cabo sesiones sobre la importancia de tener confianza en nuestra apariencia física – y esto es algo que quiero compartir con los demás. Las sesiones Libre de Ser Yo, un proyecto de la Asociación Mundial de las Guías Scouts, se llevan a cabo en la escuela, brindándome un espacio seguro para compartir mis ideas.

“A través de Libre de Ser Yo, he aprendido por qué necesito tener confianza en mí misma. Después de las sesiones, siempre me siento más hermosa. Me han enseñado que la belleza no es más importante que el comportamiento. Yo no lo hubiera podido saber sin el apoyo de las Guías.”


082017 Rwanda Keza -

Keza, 12 años

Keza tenía que faltar a sus clases para cuidar a sus hermanos.

“Cuando era más pequeña, mi mamá estuvo muy enferma. Yo tenía que quedarme en casa para cuidar a mis hermanos. Extrañaba mucho a mis amigas. Ansiaba que mi mamá mejorara para poder regresar a la escuela. Cuando regresé, fui intimidada por mis compañeros de clase – me decían que yo no eran tan inteligente como ellos. Yo no me sentía lo suficientemente segura para desafiarlos y estaba demasiado asustada para levantar la mano en clase.

Keza descubrió un grupo de Guías en su escuela, que le dijeron: “Ninguna Guía fracasa en clase.”

“Las  Guías estudiaban juntas y se ayudaban entre sí”, dice Keza. “Si yo no entendía algo, ellas me animaban a preguntar. Ahora, me siento mucho más segura y capaz. Me encanta ir a la escuela, aprender cosas nuevas que me enseña mi maestra y sentirme lo suficientemente segura para levantar la mano en clase.”


082017 Rwanda Divine -

Divine, 12 años

Además de apoyar el regreso de las niñas a la escuela, el Guidismo en Ruanda ofrece a las niñas una oportunidad para aprender sobre temas tales como salud, confianza en la apariencia física y cómo enfrentar la violencia.

“En la escuela no nos enseñan a profundidad sobre temas como la salud sexual, la violencia o los ‘sugar daddies’ (hombres maduros económicamente solventes),” dice Divine. “En la reunión semanal con mi grupo Guía, podemos hablar abiertamente sobre esto. Me han brindado un espacio seguro para abordar estos temas y he aprendido lo que debo hacer si siento que estoy en riesgo de violencia.” 


082017 Rwanda Karine -

Karine, 12 años

Karine perdió a su madre cuando era pequeña y ahora vive con su hermana. Su grupo guía en la zona rural de Ruanda le brinda un espacio seguro donde poder jugar, bailar y ser ella misma. No sólo le ha dado esperanza – le ha dado otra familia.

“Pienso mucho en mi mamá, pero el Guidismo me ha ayudado porque puedo jugar con otras niñas. Me hace sonreír y sentirme feliz. Nos ayudamos mutuamente y ahora trato de ayudar a las demás también. Les he contado a todas mis amigas sobre el Guidismo. ¡Realmente espero que se unan!”


082017 Rwanda Aimée -

Aimée, 15 años

Aimee vive en un campo de refugiados en Ruanda. A menudo falta a la escuela porque su familia no puede pagar las cuotas, pero ella está determinada a hacer todo lo posible para continuar con su educación.

“Mi escuela se encuentra en la parte inferior de la colina – y puede tomar de 20 minutos a dos horas llegar ahí. Algunas veces, cuando mis padres no pueden pagar las cuotas escolares, tengo que faltar a clases. Cuando no puedo ir a la escuela, me siento muy triste. Trabajo duro para ponerme al día y siempre estoy revisando todo porque quiero tener un buen desempeño en mi próximo examen, así que mis calificaciones se mantienen estables.”

A menudo significa una carrera contra el tiempo para que Aimee pueda ponerse al día, pero el Guidismo le ofrece un poco de respiro.  

“En la escuela tengo oportunidad de participar en las actividades del Guidismo. Cantamos, bailamos y hacemos nuevas amigas, quienes me ayudan cuando falto a clases. Las actividades me hacen sentir mucho más segura de mí misma. En el futuro quiero actuar frente a miles de personas y sacar el máximo provecho de mis talentos.”

 

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Kirezi, 21 años

Cuando Kirezi estaba creciendo, la menstruación era un tema tabú y ella sufrió cuando tuvo  su primer período.

“La escuela secundaria no era fácil si eras una niña. Nadie nos habló sobre la menstruación y lo que significaba – era una parte secreta de nuestra cultura. Cuando tuve mi primer período estaba en la escuela, podía sentir que algo me estaba sucediendo. Cuando me revisé y vi sangre, sentí mucho miedo. Había escuchado sobre los períodos en la radio, pero no sabía qué hacer y sentía que no podía hablar con nadie. Sólo tenía 13 años.”

En ese tiempo, Kirezi asistía a un internado, por lo que no tenía con quien hablar. Ahora, como una líder Guía, Kirezi quiere derribar los mitos en torno a la menstruación.

“Quiero apoyar a las niñas que pasan por situaciones similares y ayudarlas a superar algunas barreras que enfrentan para recibir una educación.” 

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Alice, 25 años

Una amiga de Alice se vio obligada a abandonar la escuela cuando su padre murió en el genocidio. Como ella era la mayor de la familia, se le encomendó la tarea de buscar agua y cuidar a sus hermanos.

“Antes de que mi amiga abandonara la escuela, ella tenía un sueño. Ella quería ser doctora. Mis amigas y yo queríamos ayudarla, pero ella estaba muy ocupada y no podía venir a jugar. No queríamos perderla, así que empezamos a visitarla en su casa. Le recordábamos la confianza y el orgullo que conlleva ser una Guía.”

Eventualmente, su madre vio el poder del Guidismo y envió a la amiga de Alice nuevamente a la escuela. ¡Hoy en día, Alice está determinada a asegurar que las niñas de toda Ruanda estén empoderadas!

“Es muy importante que las niñas de hoy tengan seguridad en sí mismas y la convicción de que pueden conseguir el trabajo que quieren – y merecen. Como Guías, es nuestro deber enseñar a las niñas que pueden tener éxito.” 


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Emmerence, 22 años

Emmerence vive en una comunidad remota de Ruanda. La tienda más cercana está a una hora de distancia, y el viaje a la escuela implica recorrer terrenos montañosos.

“Las niñas de mi comunidad enfrentan muchas barreras para recibir una educación segura. La pobreza es un gran problema. También hay un problema con los ‘sugar daddies’ (hombres maduros económicamente solventes) – que seducen a las niñas pequeñas. Estas niñas eventualmente quedan embarazadas y abandonan la escuela.”   

Según Emmerence, la pobreza la llevó a abandonar la escuela. “Estaba creciendo y mi familia no era rica. Algunas veces no podían pagar mis cuotas escolares, así que yo perdía períodos enteros. Cuando podía asistir a la escuela, no podía comprar los materiales escolares, así que fue difícil.”

Ahora Emmerence es una líder Guía en su comunidad – y agradece al movimiento haber podido seguir estudiando.

“El grupo del Guidismo de mi escuela me proporcionó libros, bolígrafos y todo lo que podía ayudarme. Me dijeron que no estaba sola; estábamos juntas. Si no me hubiera convertido en una Guía, no habría terminado la escuela preparatoria y no habría conocido a tantas chicas que me alentaron a seguir adelante – incluso cuando tenía problemas.” 


Sandrine, 25 años


Sandrine era una adolescente cuando descubrió que estaba embarazada.

 “Cuando tenía 18 años, fui violada por un chico con el que estaba saliendo. Lo denuncié a la policía, pero nuestras familias se conocían y rogaron por su liberación. Pronto descubrí que estaba embarazada. Me dijeron que me apoyarían mientras estuviera en la escuela, así como cuando naciera el bebé. Mi familia y yo aceptamos, porque necesitábamos la ayuda económica.”

El apoyo se detuvo y Sandrine no pudo regresar a la escuela. La historia de Sandrine no es poco común, ya que el 40% de las mujeres de 15-49 años en Ruanda han sufrido violencia. Su vida dio un giro para bien cuando se unió a un grupo Guía en 2013.

“Fue algo realmente revelador,” dice Sandrine. “Conocí a otras sobrevivientes de violencia y me di cuenta de que no estaba sola. Me gustaba cómo jugaban, se reían y se inspiraban unas a otras. Sentí que había encontrado un grupo para mí.”

Aunque Sandrine ya no puede asistir a la escuela, el Guidismo le está enseñando habilidades que no sabía que tenía. “¡He aprendido tantas cosas! Tenemos la oportunidad de aprender habilidades vocacionales, tales como confección de ropa, elaboración de calzado y peluquería.”   


Para celebrar el Día Internacional de la Niña, la Asociación Mundial de las Guías Scouts está pidiendo 12 años de educación gratuita, segura y de calidad para cada niña en todo el mundo.

FINAL


Acerca de la Asociación Mundial de las Guías Scouts

La Asociación Mundial de las Guías Scouts (AMGS) es el único movimiento del mundo para todas y cada una de las niñas, porque creemos que cada una de ellas merece ser lo mejor que pueda ser. El Movimiento diverso representa a diez millones de niñas y mujeres jóvenes de 150 países. Libres de hacer lo que quieran desde el Movimiento, las niñas aprenden haciendo, hacen amigas y se divierten. En espacios locales seguros, las niñas desarrollan las habilidades y las actitudes para cambiarse a sí mismas, a sus comunidades y a nuestro mundo. La AMGS mantiene al Movimiento global próspero, unido y en crecimiento. www.wagggs.org

 

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