Acción 4 - Trabajar con hombres y niños para prevenir la violencia contra las niñas y las mujeres

La dirigente Guía Stefania Affatato, 34, quiere poner fin a la violencia basada en el género en Italia. Después de un viaje a Zambia, donde aprendió sobre la campaña Alto a la Violencia de la Asociación Mundial de las Guías Scouts, Stefania se inspiró para usar sus nuevas habilidades para tomar una postura en contra de la violencia a su regreso a casa. En un movimiento audaz decidió incluir también a los niños

italy stv AMGS

“En Italia, la violencia doméstica es la forma más generalizada de violencia que afecta a las mujeres. Hasta 1981, existía una ley que establecía que si una mujer cometía adulterio, era justificable matarla. Esta ley ya no existe, pero todavía existe la mentalidad de que la violencia no es un problema social, es un problema familiar.

“Aprendí mucho sobre estos temas durante mi capacitación Alto a la Violencia en Zambia, organizada por la AMGS, y esto me hizo comprender que la violencia es un problema mundial. Tenemos que ponerle fin. Para hacerlo, las niñas deben ser educadas sobre el problema y sentirse lo suficientemente seguras para tener una voz y hablar.

“Cuando volví a Italia, quería dirigir sesiones enfocadas en la campaña Alto a la Violencia. La Asociación de Guías y Scouts de Italia (CNGEI) está formada por niños y niñas, así que cuando discutimos la idea con mi equipo internacional, decidimos que si queríamos poner fin a la violencia, los niños también tenían que estar involucrados.

“La violencia no solo es un problema para las niñas, involucra a todos. Los hombres deben entender por qué es un problema. Cuando los niños son educados sobre los peligros de la violencia, esto les da la oportunidad de compartir sus conocimientos con amigos y familiares. En Italia, hemos encontrado que los hombres son más propensos a escuchar a otros hombres cuando se tratan temas como la violencia.

“Somos cuatro personas las que desarrollamos estas sesiones de educación no formal – y una de ellas es un hombre. Es imprescindible que él esté involucrado, ya que él puede compartir su perspectiva y su opinión acerca de los temas que los niños son más propensos a escuchar.

“Trabajamos con niños y niñas desde la edad de ocho años, explicándoles lo que es la violencia y cómo pueden hacerle frente. Hablamos sobre cómo el género puede causar discriminación, la manera en que son representadas las mujeres en los medios y el uso del lenguaje. Es una oportunidad importante para que los niños y las niñas conozcan lo que está sucediendo en Italia y lo puedan abordar de la mejor manera posible.

“La mentalidad de los adolescentes, en particular los Rovers, está cambiando y muchos están creando actividades para poner fin a la violencia. Es alentador ver que el proyecto está haciendo que se detengan, piensen y compartan lo que han aprendido. Cuando dirijo estas sesiones, afloran un montón de sentimientos. Incluso si no se tiene una historia, es una oportunidad para ayudar a otros a hablar sobre lo que les ha sucedido.

“Cualquier proyecto centrado en poner fin a la violencia no va a ser fácil. Es imposible educar a las personas de la noche a la mañana, si ellas no son capaces de ver que existe un problema. Pero, estamos comprometidos con esta causa. Estamos centrados en educar a los niños y las niñas para que piensen acerca de la violencia de una manera diferente. No quiero que sea sólo una actividad más. Quiero que sea parte de sus actividades cotidianas.

“Mucha de mi pasión y mi impulso provienen del Movimiento del Guidismo. Me ha hecho luchar y enfrentar la adversidad. Me ha dado la comprensión y las herramientas para crecer y ser parte de esta sociedad. Si no hubiera tenido esta experiencia, tal vez no me hubiera convertido en maestra y no habría estado educando niños y niñas acerca de por qué tenemos que poner fin a la violencia.” 

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